Se basa en el aprovechamiento de la luz solar para convertirla en energía eléctrica a través de módulos específicos compuestos por células. Estas son las encargadas de realizar la trasformación energética aprovechandose del fenómeno físico denominado "efecto fotovoltaico" que consiste en absorber fotones de luz con suficiente energía como para desplazar electrones dentro de la célula generando así un campo eléctrico. Estas células con de silicio monocristalino, policristalino o amorfo. Las más eficientes son las primeras aunque las nuevas tecnologías han hecho que las policristalinas rindan practicamente igual. Las tensiones de los módulos suelen ser de 12 o 24 voltios. Se agrupan en paneles.
Para utilizar la energía que producen estos módulos necesitamos otros componentes:
- Acumuladores o baterías. Trabajan a 12 o 24 voltios. Se miden en Amperios/hora que son capaces de suministrar. Existen diferentes tecnologías y características entre las que destaca la profundidad de descarga que es el porcentaje máximo de descarga que pueden alcanzar sin quedar afectado su rendimiento futuro.
- Reguladores: contrala estabiliza la carga proveniente de los paneles fotovoltaicos para lograr el máximo rendimiento y vida útil de la batería. trabajan a 12, 24 o 48 voltios generalmente.
- Distribuidores de carga: cuando el sistema cuenta con más de una batería se ocupan de que la carga de estás se efectúe correctamente.
- Inversores o convertidores: transforman la corriente continua que proviene de los paneles fotovoltaicos o de la batería en alterna con valores estandar de la red convencional para su consumo por cualquier aparato eléctrico o inyección a la red eléctrica convencional. Existen modelos trifásicos o monofásicos, con un amplio abanico de salidas de potencia.
Subir